ECOGRAFO
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Guayana es la reserva del futuro

01:19 AM 01/12/2017

Cercado por el agua de los  ríos más grandes del país,  por la majestuosidad de la selva, guardado por el celo indígena de los habitantes  primigenios, buena parte de los estados Bolívar y Amazonas se mantienen como el cofre de la mayor cantidad de la biodiversidad de Venezuela.

En el Escudo Guayanés, una formación geológica de las más antiguas de la tierra, se resguardan 2.200 especies, solo de vertebrados. Esa cifra habla del caracter superlativo de la zona ecológica, que comparte Venezuela con Colombia, Brasil, Guyana, Surinam y la Guayana Francesa. La mayor porción está en territorio patrio.

El orgullo se eleva: Guayana está cubierta, según las investigaciones del experto británico David Hammond, por “la mayor masa forestal tropical inalterada del mundo”.

Aún recientemente, los exploradores que se internan en su territorio, continúan describiendo nuevas especies. Reptiles únicos, como los anfibios de la cima del Monte Roraima, han evolucionado en formas adaptándose al territorio. Las dos reservas de biosfera que se han decretado en Venezuela, están en el territorio guayanés: Alto Orinoco Casiquiare, entre Amazonas y Bolívar —con ocho millones de hectáreas— y la del Delta, con 1.125.000  hectáreas.

Reserva minera del país, en Guayana deben establecerse las medidas adecuadas para la sostenibilidad de los delicados ecosistemas que incluyen plantas carnívoras que se alimentan de insectos, y que han crecido en la aparentemente impenetrable roca de los tepuyes.

 Milenarios vigilantes de la Guayana, los tepuyes (vocablo pemón que traduce montaña y morada de los dioses) están allí desde el Precambrico, las formaciones expuestas más antiguas del planeta. Están aquí.