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Conoce la historia de la Virgen de Chiquinquirá
08:42 AM / 18/11/2016 - Ibed Méndez (pasante) Mariana Tello (editora)
Agencias

Noviembre es un mes especial para todos los zulianos. Cada 18, la Tierra del Sol Amada se paraliza para festejar, con infinita devoción y amor, a nuestra patrona; la Virgen Morena, María del Rosario de Chiquinquirá, nuestra Chinita.

 

 

La historia popular reza que la Chinita llegó a Maracaibo sobre las olas de nuestro inmenso lago.  En el año 1709, una humilde lavandera de nombre María Cárdenas, encontró una pequeña tablita a sus orillas; la recogió y llevó a su casa, donde la utilizó como tapa de una tinaja de agua. Existe la creencia de que esta tablita pudo haber caído de algún barco que surcaba nuestras aguas. El 18 de noviembre, cuando la mujer estaba colando café, se percató que en la tablita había una Virgen, por lo que  la colocó colgada en la pared. Luego de un rato escuchó unos golpes como si alguien estuviera llamando. Se acercó para ver lo que sucedía y quedó asombrada ante el brillo que emanaba la imagen de Nuestra Señora de Chiquinquirá. Tras la conmoción gritó ¡Milagro! ¡Milagro! Los vecinos acudieron a la casa de la señora y corroboraron la existencia de la sagrada imagen.

 

 

Según relata el Padre Carlos Quiva, párroco de la Iglesia Jesús de la Buena Esperanza, de Maracaibo, al tiempo de lo acontecido en casa de aquella humilde lavandera, las autoridades decidieron realizar una procesión en honor a la Chinita. Cuenta la leyenda, que la Virgen era llevada en los hombros del pueblo, pero la imagen se puso tan pesada que impidió seguir moviéndola. Finalmente, después de muchos ruegos al cielo y súplicas, uno de los presentes exclamó: "Tal vez la Virgen no quiera ir a la Iglesia Matriz y prefiera la de San Juan de Dios". Entonces la procesión cambió su rumbo hacia la iglesia de la gente humilde de la ciudad y la imagen recuperó su peso normal. Es por esto que, desde ese día la querida Chinita, protege desde su templo, hoy consagrado como basílica, al pueblo zuliano.

 

 

Desde hace unos 100 años aproximadamente, la celebración religiosa comienza a conjugarse con actividades populares, convirtiéndose en una festividad nacional con proyección fuera de nuestras fronteras. La fiesta adquirió el nombre de Feria de La Chinita, y uno de sus principales atractivos hasta el día de hoy, continúa siendo la ejecución de la gaita, un género musical autóctono del Zulia, en cuyas letras se rinde homenaje a la Virgen.

El Padre Quiva comentó para PITOQUITO que en el marco de la feria en honor a Patrona del estado Zulia, se realizan distintas actividades representativas. Entre las más importantes se destacan:

 

La bajada de la Virgen

 


Se realiza el último sábado de octubre. En esta actividad la Virgen baja desde su camerán y se

reune con su pueblo.
 

 

Aurora de la Chinita

 


Es una eucaristía que se realiza en la madrugada. Con esta cere

monia culminan las festividades en honor a la Virgen de Chiquinquirá.
 

 

Procesión

 


Se realiza en la Bajada y el Día de la Chinita. En esta ceremonia el pueblo acompaña en una caminata a su Patrona.
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Procesión lacustre

 


En esta actividad representativa, la Virgen regresa a sus origenes, surcando las aguas de nuestro lago, con la intención de conmemorar su llegada a Maracaibo aquel 18 de noviembre de 1709.
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Caminata Chiquinquireña

 



Otra de las actividades en honor a la Virgen, se realiza la tradicional caminata Chiquinquireña, que tradicionalmente parte desde distintos puntos de la ciudad y en la que se reunen millones de feligreses.  <

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Serenata a la Virgen

  


De las numerosas fiestas en honor a la Reina Morena, quizás la más impresionante sea la llamada Serenata a la Virgen, en la que el pueblo de Maracaibo se congrega ante las puertas de la Basílica, la madrugada del día 18, para cantarle a la Chinita las Mañanitas y el Cumpleaños Feliz.
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