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Opinión
06:29 AM / 06/11/2018
Omar Carreño. "Pariata 1957": Manifiesto Diálogo entre el arte y ciencia en un contexto ecológico
Beatrice Sansó de Ramírez / [email protected]
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Omar Carreño, el mas clásico de los abstractos venezolanos ( Juan Calzadilla. Caracas, 2007). Omar Carreño, el mas Latinoamericano de los abstractos. (Museo de Arte Contemporáneo de Madrid).Omar Carreño, pionero en el encuentro con el arte moderno. (Perán Erminy, Caracas 2007).

A primera hora de los jueves y viernes, por mas de 25 años, me correspondió dictar clases en la Universidad Central de Venezuela, nuestra principal Casa de Estudios, pero, sobre todo, nuestra querida Ciudad Universitaria, Patrimonio Mundial de la Humanidad. Es imposible, a pesar del apuro, dejar de contemplar las obras de arte que ván integrándose en su espacio, permitiéndonos disfrutar de uno de los museos al aire libre mas completo a nivel mundial.

El arquitecto Carlos Raúl Villanueva, fue el genio que ideó su conformación, para lo cual, llamó a los artistas nacionales y foráneos, mas representativos de la vanguardia artística de los años 50.

En 1957, Omar Carreño, margariteño, nacido en 1927, participa y gana el Concurso que le permite engalanar con sus ¨policromías¨, la parte interna y externa del edificio sede de la Facultad de Odontología de la Universidad, habiendo sido el único artista al que le otorgaran una estructura completa.

Edificio sede de la Facultad de Odontología de la UCV. Ciudad Universitaria de Caracas

En ese mismo año, Villanueva, siempre con la idea de incorporar la plástica a los espacios cotidianos, lo llamó para que hiciera, de los Edificios populares de la zona de ¨Pariata¨ del litoral caraqueño, un encuentro entre arte y espacio urbano.

Así, a partir de las ¨policromías¨ con las que vistió tales viviendas verticales, ¨su pintura continúa¨y se extiende, hasta que las formas y colores se expresan en tercera dimensión, al unirse, gracias a la luz y el fuerte viento de la zona, a la enorme escultura ¨Pariata¨, ubicada en el centro de la Plaza común.

¨Pariata 57 ¨— Omar Carreño

¨Pariata 57¨ — Omar Carreño

Así, en el Conjunto Resiencial fue colocada entonces¨Pariata¨, ¨escultura torre móvil¨, así llamada por el curador Ernesto Guevara, de 10 metros de altura, que se presentaba como un ¨eje o hilo¨, para articular los ritmos cotidianos de dicha tierra de gracia. Su puro color negro oscuro y su material de hierro fundido, hacía que, en virtud de los señalados fuertes factores ambientales, el azul caribe junto al del cielo, hicieran que emanara de ella, un contraste deslumbraste que acentuaba su majestuosidad.

Adentrarse en la biografía y pensamientos del Maestro Carreño, además de hacernos sentir orgullosos, por ser, como él, venezolanos, nos lleva a inmiscuirnos en un mundo que vá mucho mas allá de la plástica, para encontrarnos con las ciencias puras, y en especial, con la física.

Desde joven en Porlamar , Isla de Margarita, destaca su facilidad para la pintura. En la escuela dibujaba a las maestras y a los miembros de los jurados de los exámenes. Pinta a sus hermanas Maritza y Auristela, así como, a nuestros héroes de la Independencia, en particular, es famoso, el retrato del¨Hijo Predilecto del Libertador¨, el Cumanés, Antonio José de Sucre. Igualmente, tenía el ¨hobby¨de pintar los avisos y afiches de las películas de la época ofrecidas en el ¨Cine La Restinga¨.

Muchas veces, se iba a la playa, en especial, a su lugar preferido ¨La Cueva del Bufón¨, en la localidad de Pampatar, para penetrar en su imaginación, mientras iba identificando una a una las tonalidades del mar en movimiento, sus azules, su espuma y la mezcla de los escollos con la arena.

Su padre, Daniel Carreño, el mas conocido orfebre de la Región Oriental, Maestro de dicha disciplina, heredada de su origen árabe, hombre de avanzada, lo envía a París, por recomendación de su médico, que le detectara tuberculosis. Una vez en el Sanatorio, transcurre pintando los meses de su convalecencia. Por eso, los doctores le recomiendan a su progenitor, lo mantenga en esa ciudad, pero para que siga estudios de arte, lo cual hace, en los mejores centros de Europa, entre otros, en la Escuela Superior de Bellas Artes y en el Museo del Louvre.

Omar Carreño 1927–2013 — Venezuela

Carreño destaca por su destreza para el dibujo y su creatividad. Siendo brillante para la figuración, sin embargo, se acerca a las tendencias del momento, que ván contra ella, y buscan expresar a través de la pintura, elementos mas conceptuales que contemplativos.

Al efecto, conforma en la ¨ciudad luz¨, en 1950, con pintores de la talla de Jesús Soto, Alejandro Otero, Perán Erminy, Alirio Oramas, Pascual Navarro, Mateo Manaure, entre otros, el grupo ¨Los Disidentes¨, que, en palabras de este último, busca ¨arremeter contra todo lo hecho¨, llevando ello a que nuestro país, fuese catalogado pionero en el encuentro con el arte moderno.

En ese mismo año, en el ¨Taller Libre de Arte de Caracas¨, expone sus ¨relieves transformables¨por el espectador, con el uso inédito de un sistema de bisagras. Éstos fueron presentados dos años mas tarde en la Galería Arneaud de París, y son denominados por Pierre Descargues, ¨Polípticos¨. Uno de ellos, fue incluido en el catálogo del ¨VI Salon des Réalités Nouvelles París¨ (1951).

A partir de 1953, en una exposición titulada¨El expresionismo, último ismo inventado en París por Omar Carreño¨, el autor presenta sus ¨ideas¨, con las cuales plantea romper con la pintura de dimensiones reales, también, la interacción del espectador en la tranformación de la obra y el uso de nuevos materiales.

Es así como, es el único latinoamericano invitado por Le Corbusier en la exposición sobre ¨La sistemática de las artes¨, en el IX Congreso Internacional de Arquitectura Moderna CIAM, en 1928.

Estamos definitivamente ante un artista, que, en virtud de sus múltiples facetas y méritos, pero mas aún, de sus enormes cualidades y virtudes, y lo que es mas importante, de su gran espíritu y apego al concepto de la humanidad como tal, es acreedor de una gran cantidad de reconocimientos.

Así, recibe el Premio Nacional para Estudiantes de Artes Plásticas en 1950, IX Salón Oficial; el Premio Pueblo de Bolívar, en 1957, XVIII Salón Oficial; el Premio Cuatricentenario, Salón del Ateneo de Valera, en 1958; el Premio Energía Eléctrica de Venezuela, en 1959; el Premio Nacional de Artes Plásticas, en 1972; el Premio Arturo Michelena, en 1973, XXXI Salón Arturo Michelena. Unido a todo ello, su obra es incluida en Revistas de Arte a nivel mundial, así como, expuesta en las mas prestigiosas Galerías de Buenos Aires, París, Estados Unidos, Venecia y Roma, entre otras.

En la ciudad de La Asunción, en la Isla de Margarita, capital del Estado Nueva Esparta, es construido el Centro de Artes Omar Carreño, en homenaje a su trayectoria artística.

Su amor a la investigación y al conocimiento, lo hace mantenerse estudiando incluso formalmente. Así, de 1960 a 1963 cursa en La Sorbona y en el Louvre de París, ¨Arte y Museología¨. El apego al patrimonio lo concreta en sus estudios de ¨Conservación de Bienes Culturales¨, en el ICCROM de la UNESCO en Roma, en 1965.

Sin embargo, lo mas interesante con relación al Maestro, es entender su planteamiento, que es justamente aquello que el mismo buscaba con ansias, cuando se detuvo, como lo hizo, a escribir de puño y letra sus ¨3 Manifiestos¨, relacionados con la forma plástica que planteaba.

Fueron sus autores de cabecera Albert Einstein y Leopold Infield en París, lo que lo mantiene ocupado en el conocimiento del espacio y la determinación de su límite y su expansión. (Primer Manifiesto. Año 1966). La física la percibe como el verdadero instrumento para entender el vacío, ese que desea llenar con colores y constelaciones policromadas. El arte se hace ciencia y se convierte en una forma de explicar los fenómenos gravitacionales.

Requiere igualmente, entender y aplicar la luz y su transformación, lo cual, incluso busca expresarlo a través del uso de luz artificial y micromotores, en sus famosas ¨Cajas Luminosas¨(Segundo Manifiesto. Año 1967).

Lo anterior, para lograr un movimiento constante y repetitivo, a través del uso de nuevos instrumentos, y de tiras transparentes de refracción lumínica. Busca dar movilidad a un juego cromático en esta etapa considerada del cinetismo (Tercer Manifiesto Año 1970).

Se trata pues de la apertura del arte hacia otras esferas del saber, como también hacia la matemática y la filosofía, pero nó por el conocimiento mismo, sino, para que éste dialogue con la ciencia, identifique el vacío del tiempo y el espacio, explique las dimensiones de la naturaleza y nos señale los caminos hacia la gravitación. Pero con un objetivo, no sólo científico, sino incluso mas que humanístico, de índole social, el de crear el arte del futuro, para la paz.

El Maestro nos habla de la necesidad del arte en las estaciones espaciales. Es absolutamente revolucionario en su planteamiento. El ser humano debe estar rodeado de él, éste debe formar parte de su calidad de vida, agregamos. Quiere entender los fenómenos, y diseña las ¨esculturas flotantes en la noche para Caracas¨. De esa forma, el hombre, con sólo levantar su mirada, podría extender su espíritu hacia el infinito.

Cuadros representativos de algunas de las distintas tendencias del Maestro

Pasa de estar influenciado por la pintura precolombina, a la ¨figuración geométrica¨; se detiene un período, en el ¨expansionismo abstracto ¨(límite y expansión del espacio), creado por él; su cercanía al mar lo llevan a pintar los fondos marinos en su etapa de ¨informalismo abstracto¨; vuelve luego, al ¨abstraccionismo abstracto¨ a través de los ¨transformables con cubos¨; pasa a las ¨Esculturas Poemas¨con sus ¨Tablas objeto u ¨Ojos de Buey¨, a las cuales incorpora poesías; presenta las ¨Cajas Luminosas¨, que tienen su mayor expresión cinética en su obra de la ¨XXXVI Bienal de Venecia¨ que hiciera ¨in situ¨en 1972, con su ¨Mural de Luces Transformable y Envolvente¨ de 23 metros de largo; y, plantea la síntesis de la ¨abstracción figurativa¨, con sus barcos en azules y rojos intensos, en 1982.

Todo ello con un manejo del color, que lo hizo llegar a crear nuevos tonos, y expresiones cromáticas en sus diferentes obras. Ésto sólo era posibe en un artista que hubiese mantenido, como él, en la retina y en los sentidos, la fuerza naranja de los atardeceres de Juan Griego y el blanco perlado de la luna margariteña. Pero sobre todo, trabaja y crea nuevos azules, que recuerda y evocan sus incursiones juveniles a la orilla del mar. El añil, el azul petróleo, el verde, así como, los grises y plateados o sepias, que se desprenden del batir de las olas en la orilla y el efluvio de las ondas marinas.

Para expresar su postura plástica, podríamos resumir sus Manifiestos en las siguientes premisas:

Ruptura con la pintura de dimensiones reales;

Obras no figurativas, sino geométricas y transformables;

Intervención activa del espectador en la transformación de la pieza;

Creación de centros de investigación de la relación del arte y la ciencia en todas las principales ciudades del mundo;

Uso de nuevos materiales (plástico, arena, trozos de madera, etc).

La obra ¨Pariata¨, había desaparecido del litoral venezolano donde había sido colocada. El artista había demostrado con ella, haber sido pionero en la búsqueda del movimiento sin motor de las obras, y sobre todo, de su conjugación con el viento y la luz. Ésto porque en la localidad de Pariata, ubicada a orillas del mar, el soplar del viento a muy rápida velocidad es una constante.

Su sueño había sido siempre el de la reedición de ¨Pariata¨en los espacios públicos de Caracas.

Ésto porque fue tanto su compromiso con el arte urbano, y su incorporación al espacio, que estudiaría años mas tarde, justamente en nuestra UCV, la carrera de arquitectura.

Por todo aquello, no fue casual, sino absolutamente necesario, merecido y justo, en el marco del Proyecto de Rehabilitación Integral de la Plaza Venezuela, incluir esta nueva pieza, la que el Maestro denominó esta vez, ¨Pariata 57¨, en dicho espacio ecológico urbano.

¨Pariata 57¨. Plaza Venezuela

No se hizo un problema no poder recuperar los planos originarios, que habían desaparecido en algún ente de la burocracia de entonces, porque el Maestro sabía de memoria sus características artísticas y técnicas.

A pesar del paso del tiempo, mantuvo los mismos materiales y tecnología, por ello, dejó intacta su relación con sus ideas y esfuerzos de 1957, y por eso anexa a su nombre la indicada fecha.

Con el apoyo del escultor William Barboza, el acompañamiento permanente de los ingenieros y personal de PDVSA La Estancia, y lo mas importante, la supervisión ¨in situ¨del Maestro, quien la tenía, reiteramos, calcada y recreada en ¨los planos¨ de su mente, realizamos una réplica en hierro forjado de ¨Pariata¨, ahora de 12 metros de altura, soportada en una base de concreto armado con carácter antisísmica, e iluminada con tecnología ¨Led¨. Tuvimos el privilegio de inaugurarla y entregarla con él a la ciudad de Caracas y al país todo, el 9 de abril de 2011, y hoy forma parte, del Conjunto Artístico Urbano de la Plaza Venezuela.

Notar en el medio la maqueta en madera de ¨Pariata 57¨.

La obra es de escala urbana, mas que un ¨artilugio mecánico¨, es un propulsor de emociones, porque el contraste de su negro brillante con la limpidez del nítido azul del cielo, genera destellos luminosos de pureza, gracias a la luz. No pueden moverse sus aspas porque el hierro fundido escogido para la obra original en Pariata, no corresponde al viento de la Plaza, sin embargo la premisa era no alterar, como no se hace en este tipo de trabajos, la obra y su concepto original. ¨Pariata 57¨ se nos presenta como un híto ordenador del territorio citadino, como una lanza de punta hacia el mañana, haciéndolo parte de nuestra cotidianidad.

El Maestro hace una superposición de la pieza en el espacio de la Plaza Venezuela, para enlazar lo real y lo virtual, darle movilidad a un juego cromático en forma constante, repetitiva y transformable. Busca lograr una imagen mutable, en la que el espectador participa, identificando las distintas perpectivas que ofrecen sus caras y parte móviles, para construir nuevas situaciones y tonalidades, mientras la acción cinética se produce.

El Maestro, con ¨Pariata 57¨ , resuelve su histórico interés cósmico, haciendo prevalecer su sentimiento humanista, por cuanto, como bien señalaran sus compañeros de Manifiesto, cuando festejaron la realización de la obra en 2009, logra con ella, que la misma perdure y permanezca en el corazón del pueblo y, lo mas importante, que el ciudadano descubra en él la estética de un planteamiento donde se conjugan el arte y la ciencia.

El Maestro quiere, con ¨Pariata 1957¨hacerle un homenaje al futuro, así como, quiso hacérselo cuando se imaginaba las nubes flotantes en los cielos nocturnos de Caracas.

Logramos, antes de que se nos fuera, un 11 de mayo de 2013 , que dejara con ¨Pariata 57¨señalado los caminos hacia lo inasible, la relación entre la ciencia y la sensibilidad, el diálogo del arte y la física, en lo que llamara la ¨urbe ideal¨, en la Plaza Venezuela, para generar en el día a día del hombre, la paz del futuro, que no es otra, que la generada por el buen vivir creado por los espacios públicos.

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