Publicidad

Actualizado hace 20 minutos

Publicidad
Publicidad
Publicidad
Opinión
06:00 AM / 25/10/2018
Lluvias extremas, consecuencia directa del cambio climático
Haiman El Troudi
0

El aumento en la recurrencia e intensidad de eventos con fuertes lluvias, promotoras de inundaciones, anegaciones, deslaves y riadas en todas las latitudes del planeta, ha registrado un alarmante ascenso del 12%, de acuerdo con los registros climatológicos de los últimos años.

Por doquier se publican estudios realizados por prestigiosos y solventes centros de investigación, donde se le atribuye al calentamiento global la crecida en estos eventos extremos. El Instituto Potsdam para la Investigación de los Impactos Climáticos de Alemania, ha afirmado enfáticamente que la concentración de casos de lluvias extremas en los 30 últimos años “no tiene precedentes” en los registros conocidos que datan de hace más de un siglo.

En esa línea, se observan resultados de una multiplicidad de investigaciones que muestran cómo la expansión de las lluvias extremas coincide con el incremento de temperatura en la capa inferior de la atmósfera a instancias del cambio climático.

Es lógico suponer que los principales responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo nieguen las incontrovertibles evidencias científicas que apuntan a la actividad humana como principal responsable del cambio climático, e insisten en desacreditar la mayoría de los estudios concluyentes que avalan la creciente preocupación mundial respecto del tema.

De manera interesada e intencional, las grandes corporaciones y sus políticos negacionistas confunden o aparentan confundir, el estado del tiempo presente o de corto plazo con el clima, de ciclos prolongados. El tiempo se refiere a la situación atmosférica del momento, el clima a los patrones que se derivan de la observación del tiempo en largos periodos. La evidencia es clara en cuanto que el clima viene cambiando sostenidamente desde la revolución industrial y de manera acentuada en las últimas décadas.

Llegó la hora de despertar del letargo
Las recientes lluvias, que golpean con una ferocidad pocas veces vistas, no son ocasionales o pasajeras. El cambio climático llegó y estará entre nosotros querámoslo o no, porque, dicho sea de paso, los principales responsables de las alteraciones atmosféricas poco hacen en beneficio de la especie humana y del planeta. Por el contrario, cierran filas para continuar con su afán por acumular riqueza.

La determinación de gobiernos y movimientos ambientalistas en todo el planeta va en aumento y presiona por cambios en la gobernanza global de la economía dependiente de combustibles fósiles. Dada esta ofensiva por la restauración del equilibrio climático, el actual gobierno de los Estados Unidos se ha retirado de los acuerdos de París, en una clara acción en defensa de los intereses de sus élites económicas.

El Acuerdo de París fue firmado en 2015 por 195 países, con el objetivo de mantener el calentamiento global promedio dentro del peligroso umbral de dos grados centígrados. Pero tan solo bastaría con reducir medio grado Celsius (0,5 oC) para lograr una mejoría significativa en la ocurrencia de eventos de precipitación extrema.

En efecto, un equipo de investigación multidisciplinario liderados por Zhou Tianjun, que opera en China, ha publicado recientemente un artículo en el que señalan: “A medida que el clima se calienta, se proyecta que tanto el estado promedio como la variabilidad de las precipitaciones extremas aumentarán, induciendo eventos extremos más intensos y peligrosos”. Los científicos descubrieron que al reducir el límite de calentamiento global en 0,5 ° C, se podría evitar un número significativo de eventos de precipitación extrema y sus impactos.

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), advierte que los picos de temperatura global serán cada vez más altos. Simultáneamente, y como derivación directa, también serán más severos e inusuales sus efectos: lluvias torrenciales y sequías, olas de calor y de frío amplificadas en diversas regiones.

Las oscilaciones climáticas ya están entre nosotros, quien quiera cerrar los ojos para negar tal resplandor, por lo menos, que se aparte y no estorbe en los intentos de millones que abogan por detener y revertir el efecto invernadero para con ello frenar la distorsión de los patrones naturales.

Es momento de actuar, nadie puede sentirse ajeno al cambio climático, ya que tarde o temprano las imágenes que se muestran en TV o por redes sociales, tocarán a su puerta, sin que exista región del mundo que pueda estar a salvo de lo inminente.
 

¿Te gustó la nota?
Publicidad
0
TOP 5 DE NOTICIAS
Publicidad
0Comentarios
AVANCES
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
TOP 5 DE NOTICIAS