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Actualizado hace 14 minutos

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Experiencia Panorama
10:00 AM / 07/09/2018
Para reducir el daño ambiental, recomiendan agrupar empaques dentro de botellas plásticas
María G. Fuenmayor
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Agencias

El ecobloque o ecoladrillo consiste en rellenar a presión una botella plástica de refresco (tipo PET) con bolsas o empaques plásticos. Las botellas utilizadas para compactar estos envoltorios son utilizadas, una vez llenas, para construcciones ecológicas. 

El propósito de estas es conservar el medioamebiente disminuyendo la cantidad de plásticos en los espacios a través de la reutilización del material. Su fabricación es una práctica mundial desde el año 2000 y en la ciudad ha sido implementada por diferentes organizaciones. 

Gustavo Carrasquel, presidente de la fundación Azul Ambientalistas, explicó que debido a que el reciclaje es un proceso industrial, la opción que tienen los ciudadanos es el reciclaje artesanal, dentro de lo que entra el ecobloque.

“Hay un drama que tenemos y es que más de la mitad de los plásticos que se fabrican no se están reciclando y  no se pueden reciclar. El reciclaje no va a resolver el problema porque todos los plásticos de un solo uso, donde vienen los alimentos, no se pueden reciclar porque están impresos”, aseveró.  

Carrasquel asegura que en Venezuela se recicla entre el 7 y 9 % de la basura que se genera pues la industria no está orientada hacia el reciclaje. 

“Los empaques de un solo uso son los que más contaminan, el 90% no se reciclan y las orillas del lago están impregnadas de paquetes de harina PAN, de arroz, de pasta…”, afirmó Carrasquel, quien cree que el ecobloque es una salida para que esos empaques no vayan a parar más a los ecosistemas de la ciudad.

“En la botella se introducen los empaques de harina, condimentos, sobres de bebidas, envoltorios de chucherías… nada de eso se recicla, así que mejor se confina en un ecobloque y luego se mete con cemento en una pared”, expuso.

En el caso de la Fundación Azul Ambientalistas, han fabricado estos bloques desde 2010. Los emplearon en Tierra de Sueños, un ecoparque de manglares, en Capitán Chico, donde toda la fachada que hicieron fue construida con ecobloques. 

“Hay una infinidad de cosas que pueden hacerse con esta alternativa, solo hay que poner la voluntad. Muchos países del mundo lo están utilizando”, apuntó.

Actualmente, en la fundación están creando pequeñas estructuras como jardineras, bancas para plazas y algunas paredes.

Al igual que ellos, muchas otras organizaciones en la ciudad ya han comenzado a construir con ecobloques. 

Grisel Mercadante, fundadora de la fundación El Zulia Recicla, define al ecobloque como una “maravilla”.

“Es una herramienta que llamo ‘dispositivo de compactación manual’; con estos se comprimen empaques plásticos o metálicos y es funcional porque se usa para la bioconstrucción”, dijo. Mercadante enfatizó que los residuos deben estar bien “compactados” para poder construir con estos.

Añadió que incluso se ha considerado la elaboración de ecobloques como terapia.

“Lo medimos con los jóvenes de Funparm y se ha mostrado cómo les mejora la motricidad fina y cómo bajan sus niveles de ansiedad al realizar ecobloques”, indicó.

La fundación que preside construyó unas bancas en la Vereda del Lago con 700 ecobloques. Comentó que esta banca fue “un prototipo para demostrarles a las personas que sí funciona y que es resistente”.

“Le cayó un árbol encima y no se rompió la banca”, agregó. Para la construcción además necesitaron de cemento y una malla metálica. 

Uno de los beneficios de esta alternativa es que se colabora al medioambiente y se reduce la cantidad de plásticos que tardan hasta 500 años en degradarse. 

Al finalizar estos bloques, no es obligatorio construir con ellos o almacenarlos en casa, hay distintas fundaciones y organizaciones en la ciudad que los reciben.

Por Azul Ambientalistas los acoge Dayli Quiva, coordinadora de Servicio Comunitario y Educación Ambiental, en la Universidad José Gregorio Hernández.

El Zulia Recicla acepta estos ecobloques durante sus jornadas de recolección y La Papelera Tiene Hambre también los acepta en sus centros de acopio, ubicados en las comunidades Ciudadela Faría, La Trinidad y La Paragua.

 

¿Cómo realizarlos?


Si desea realizar un ecobloque, lo único que se necesita es una botella plástica tipo PET.

  • Primero, quita la etiqueta de la botella e introdúcela. Asegúrate que el envase esté seco.
  • Introduce en la botella todos los empaques plásticos, no reciclables. No introduzca nada orgánico ni húmedo. Puede incluir papel aluminio, recibos de punto de venta y las tapas de yogur y jugos.
  • Comprime bien el material con la ayuda de un palo o alguna herramienta similar que ayude a empujar los residuos. Es importante que no quede aire entre los empaques y envoltorios. 
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  • Cuando esté llena y compactada, tapa la botella. Al finalizar, puedes llevarlo a alguna fundación para donarlo.

 

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