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Actualizado hace 261 minutos

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Experiencia Panorama
07:00 AM / 20/03/2017
Cuando el oficio comulga con la profesión: venezolanos “rebuscan” ingresos por crisis
Romel J. Puche
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Cortesía Entrevistados

Licenciados que son músicos, arquitectos que son diseñadores e ingenieros que dictan clases particulares de matemáticas, son algunas opciones de las miles que existen y se plantean como especie de “segundo frente” para la supervivencia económica. La crisis es la frase lapidaria que sentencia la liquidez en los bolsillos de los venezolanos en épocas actuales, donde el Fondo Monetario Internacional proyecta para el país caribeño una inflación cercana al 1.600% en 2017. Analistas nacionales como Luis Vicente León, aseguran que la inflación este año podría llegar a ser 400 veces más alta que la inflación que le siga en el ámbito mundial. 

Sin embargo, y luchando contra estadísticas poco alentadoras, el espíritu del venezolano “echao pa’lante” se mantiene, lo que impulsa a buscar un paraguas en medio de la tormenta, la solución para obtener mayores ingresos económicos pasa por un oficio, que motive a un emprendimiento y genere la combinación perfecta de la academia y el rebusque. 

Docente y cantante

Nacida en el estado Lara, Amilec Rincón preserva las raíces folclóricas.

Amilec Rincón entra en la categoría de mujeres “empoderadas”, al ejercer su carrera de licenciada en educación, seguir cursando estudios universitarios, cantar música venezolana y además ser sostén de hogar de su familia, constituida por su única hija y 2 nietos. “Comencé con la música a nivel aficionado por así decirlo desde pequeña, en el bachillerato representé muchas veces a mi colegio en festivales de música y canto”.

Nacida en el estado Lara, Rincón preserva las raíces folclóricas de la capital musical de Venezuela, y lo ejecuta a nivel profesional desde hace 10 años, aunque su principal ejercicio es la educación, su vena cantora le aporta además un ingreso económico extra, apreciado en todas las épocas, pero mucho más en los actuales momentos de poca liquidez.

“Doy clases de biblioteca en una escuela nacional, mi salario ronda los 65 mil bolívares mensuales más todos los beneficios de ley, ejerzo la educación con mucha pasión desde que egresé hace 12 años de la universidad, además soy técnico superior en informática y ejercí la docencia universitaria por 6 años, la educación ha estado presente siempre, pero nunca me desligo de la música”.

La maestra y cantante llanera dijo a PANORAMA que un show de 12 a 15 canciones, representa una ganancia económica alrededor de los 150 a 200 mil bolívares, dividido entre los cinco músicos de la agrupación deja un ingreso personal de al menos 30 mil bolívares, con dos presentaciones semanales iguala el sueldo base de su carrera de docencia. Para Amilec la “crisis ha obligado a la gente a explorar y explotar sus talentos”, sin embargo es consciente de que muchas veces no todos tienen cómo reconocerlo monetariamente acorde y sustentable, para que sea la columna vertebral del ingreso monetario. “Hemos animado fiestas familiares en el mismo patio de una casa, la gente nos motiva a seguir cantando y nosotros cantamos así no tengan cómo reconocernos con dinero ese plus que como artistas estamos dando”.

Rincón cursa el último año de la carrera de derecho en la Universidad del Zulia, trabaja como maestra desde las 7 de la mañana hasta el mediodía, asiste a la universidad en horario tarde-noche y explota sus dotes de cantante los fines de semana, rescatando además de su bolsillo las raíces venezolanas con el Alma Llanera. 

Arquitecta y diseñadora 

Kakatuas C.A elabora libretas y agendas con diseños venezolanos.

“Siempre estoy ocupada, trabajo en una empresa como arquitecto, tengo mi proyecto personal de libretas y diseño llamado Kakatuas, soy mamá de una niña de 2 años y soy esposa, es decir a veces la cosa no es fácil”, esta es la historia de Gabriela Molero, joven profesional que además de arquitecto es magister en gerencia de proyectos. 

“Mi proyecto de emprendimiento comenzó a principios del año 2014, tenía la necesidad de hacer algo nuevo, que no fuese tan repetitivo, siempre me ha gustado escribir, comenzamos con libretas muy sencillas, buscando un mercado diferente y que nos ayudara a llegar a las personas de forma permanente, que pudiéramos entrar en su día a día con una herramienta útil, con diseños propios y originales, positivos y creativos, que nos identificara como diseño venezolano”. 

Kakatuas C.A se convirtió en empresa a finales de 2014, como “consolidación de una gran meta y como parte de un sueño cumplido”, dijo Molero a PANORAMA. “Nunca dejé la arquitectura, hago ambas cosas, así que tengo doble responsabilidad, y en gran parte de los diseños de Kakatuas está mi toque de arquitecto”. 

“Me gradué de arquitecto en 2007 y desde las pasantías estoy ejerciendo, estoy próxima a cumplir 10 años ejerciendo la arquitectura, comienzo con Kakatuas no porque la arquitectura no me daba para vivir, sino como hobbie, luego de un año es que me doy cuenta que Kakatuas me abrió puertas que la arquitectura no, trabajando como arquitecto únicamente en este momento no pudiera solventar gastos importantes, igualmente únicamente con Kakatuas tampoco pudiera porque el mercado es muy variable”, expresó la arquitecto y diseñadora venezolana, fácilmente ubicada en la categoría de emprendedora. 

Periodista y costurera

'Cristina' es ropa venezolana, diseñada para la mujer moderna.

Similar emprendimiento desarrolla Carla Florez, periodista de 24 años que ejerce como redactora y Community Manager de algunas cuentas en redes sociales. Carla manifiesta un claro gusto por el mundo de la moda desde muy pequeña, y a la par de la academia desarrolla su oficio en la confección con su segundo nombre como marca: Cristina. “No tengo realmente un estimado monetario, pero dos días de producción de mi marca de ropa, una vez vendida, indiscutiblemente es más de lo que pudiera ganar en una quincena de mi empleo formal”.

“Pasa que por ejemplo por la situación actual, las personas prefieren girar sus ingresos monetarios a la prioridad, la comida, entonces uno tiene que competir con eso pero sigue siendo rentable, puedo administrar mi tiempo y además de cumplir con mi trabajo puedo ofrecer un buen servicio y sobretodo disfrutar de lo que hago, aprovecho el conocimiento adquirido y además me sirve para impulsar mi propia empresa en redes sociales, ahí combinas ambas cosas y es mucho mejor y más productivo”. 

“El tener un oficio te beneficia mucho, porque por ejemplo con un cobro quincenal de tu empleo formal puedes pagar transporte y algunas cosas básicas, y con lo que recibo de la costura sigo cubriendo mis necesidades y darme algunos gustos personales, sacando siempre el costo para seguir produciendo”. 

Ingeniero y profesor freelance

Pedro Rivero trabaja en la industria, consigue ingresos adicionales dando clases de matemáticas.

Pedro Rivero sacó beneficio completo de su profesión, egresado de la Universidad del Zulia como ingeniero civil en el año 2014 él suma a su empleo formal como supervisor de servicios generales de una planta de cerveza, el claro conocimiento de matemáticas, cálculo y física, brindando así asesorías particulares a estudiantes de bachillerato y universidad. 

“En mi trabajo hago mantenimiento de infraestructura, reparaciones, proyección y supervisión de edificaciones nuevas, todo eso, digamos ejerzo para lo que me formé y tengo mis ingresos fijos en una empresa estable, percibo alrededor de 85 mil bolívares más los beneficios de ley que son buenos, y en el caso del bono de alimentación más alto que el establecido por ley”, manifestó el joven ingeniero exaltando la principal preocupación actual de venezolano, cubrir los requerimientos de comida. 

“Doy clases de matemáticas como te dije, por una clase puedo cobrar entre 5 mil y 10 mil bolívares, dependiendo de la necesidad del estudiante, en cada clase puedo tener entre 8 y 10 alumnos, los ingresos son buenos indudablemente pero no es una entrada fija o estable”. Para Rivero el hecho de sacar buenos dividendos fuera del trabajo formal, no justifica el abandono de la estabilidad, de lo fijo, y del desarrollo profesional que se da ejerciendo la carrera universitaria. 

“Sumado a eso hago trabajos outsourcing (contratación de una firma para que se encargue de llevar adelante un proyecto) hago proyectos de ingeniería, cosas pequeñas, planos, cálculos, presupuestos, estimado de costos y cosas ligadas a mi carrera, pero lo hago por fuera porque la plata no alcanza”. Un trabajo de este tipo genera a Rivero ingresos extraordinarios de en promedio 100 mil bolívares. 

“Trabajo en horario de oficina, dedico a dar clases particulares unas dos horas en la noche y el trabajo de ingeniero freelance que no se da siempre lo resuelvo en dos o tres días, sacando algo de tiempo en las madrugadas”.

“Decir que el tiempo no alcanza es una mentira, uno dedica el tiempo que realmente quiere dedicarle  a lo que a va ser, las actividades freelancer están más cotizadas que un trabajo formal, pese a la seguridad, lo que pasa es que el freelancer a veces está y a veces no está”.

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2Comentarios

1

Javier pena 22/03/2017 04:04 AM

Tambien existen los que se dedican al marketing digital, que tiene sus prerrogativas que se gana en dolares y es mucho mas rentable; tomandolo incluso como empleo principal; se puede ganar mensual sin hacer esfuerzo, no mas de unas pocas horas al dia (media jornada), de 600 a 800 mil! saludos!


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Asdrubal Padrote 20/03/2017 05:57 PM

Si es en polar que rivera esta trabajando esta botao a esta hora


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