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Actualizado hace 8 minutos

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Experiencia Panorama
10:00 AM / 09/09/2018
Conoce a los grupos que trabajan por un mejor ambiente en Maracaibo
María G. Fuenmayor
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Instagram: @LaPapeleraTH

En Maracaibo, una ciudad que padece por la abundancia de basura en vertederos improvisados y a cielo abierto, trabajan fundaciones y organizaciones con el único fin de resolver este problema, contribuir al medioambiente y educar a la sociedad para hacerlo también.

Estas organizaciones trabajan con distintos proyectos y jornadas para alcanzar un cambio visible en todos los espacios de nuestro ambiente y sociedad.

 

Acción y educación

 

El Zulia Recicla es una organización por la defensa del ambiente y que a través de proyectos busca crear consciencia en las personas para iniciar la separación en origen de sus residuos mediante jornadas de acopio donde recolectan papel, plástico, metales y cartón.

La organización nació en el 2014, en el Parking Bay, como parte de una actividad académica de la Universidad Rafael Urdaneta. La arquitecta y fundadora, Grisel Mercadante, contó que todo inició “desde el paisaje”, pues, desde 2009 meditaba en cómo aprovechar su formación como diseñadora urbana y arquitecto para aportarle a la ciudad.

“Cuando yo veía en ese año, como arquitecto, el pasaje que se degrada, lo que me preocupa es la calle, la plaza, la cañada y el lago, que cuando llueve todo se llena de basura”, relató.

 “Dentro de mi perfil, siempre me he preocupado por el desarrollo sostenible y fui trabajando el tema del espacio público; en esos espacios solo tenemos basura en cada esquina. Desde hace 9 años, estoy indagando cómo trabajar el tema de contaminación en las cañadas, en las aceras, que todas las áreas de esparcimiento están ocupadas por material de desecho”, expuso.

Todo su trabajo de investigación y preocupación lo puso en práctica a través de jornadas de recolección. “Nos hemos dado cuenta de que tiene que ver con el sentido de pertenencia. Cuando no cuido mi plaza, no siento ese espacio mío, no me interesa, no es de nadie y ese es el lugar ideal para el desecho”, argumentó.

Sus centros de acopio son: El Club de Leones, la sede del Cevaz en Las Mercedes, y en el Parque Arthur Gil, que está a 200 metros del Centro Clínico Sucre. El trabajo es en conjunto con cada organización que presta el apoyo. Actualmente, están aspirando asentar centro de acopios permanentes en condominios, colegios y empresas solo para los usuarios de cada lugar.

Las jornadas mensuales son para que las personas sensibilizadas con la separación de residuos se habitúen a llevar el material de reciclaje. En este proceso, se recolecta el material con la meta de cuatro big bags llenas. Luego, se hace la recolección y el material se lleva a las recuperadoras; sin embargo, cree que “lo principal es educar”.

 “Acción y educación. Es lo que estamos haciendo a través de las jornadas de recolección porque la jornada es un proceso, una metodología para que la gente aprenda a reciclar, a separar y a clasificar los residuos”, comentó. 

A través del reciclaje y las prácticas que han realizado, evidenciaron cómo cambia la actitud de las personas, que se convierten en consumidores más responsables y reutilizan el material.

“Desde la fundación estamos buscando que la gente aprenda: primero a cambiar la actitud respecto al consumo pues, no es solo reutilizar los materiales, es que haya un acto de consciencia que nos debe llevar a bajar el consumo de ciertos elementos que no se pueden reciclar ni reutilizar”, especificó. 

Para participar como voluntario, se puede inscribir a través de un enlace publicado en la biografía de su Instagram y responder una encuesta. Para saber sobre el cronograma de actividades que poseen, está su Instagram: @elzuliarecicla.

Para formar parte como centro de acopio deben escribir un mensaje a [email protected]


Azul, como el planeta

 

Azul Ambientalistas es una de las fundaciones con más trayectoria en el estado. El proyecto se constituyó en 1986, cuando el grupo de ambientalistas de la Universidad del Zulia decidió iniciar una fundación, por lo que tienen 32 años trabajando por un mejor ambiente. 

Luego de un largo debate, decidieron nombrar a la fundación “Azul Ambientalistas del Zulia”, hasta que en el 2010 decidieron quitar “del Zulia”, debido al apoyo nacional e internacional que han recibido. 

El nombre, según el presidente actual, Gustavo Carrasquel, es por dos razones: Ambientalistas del Zulia (A-zul) y porque el planeta, visto desde el espacio, es azul. 

El grupo actualmente planifica actividades para diversos ejes fundamentales de trabajo. El primero es de bosques y biodiversidad; en ese eje tienen los programas bosque urbano comunitario, ecoparques, ecoescuela, ecoempresa y aula abierta. Los últimos tres se enfocan en la educación ambiental.

El segundo trata con el agua, océanos, mares y lagos; en este proyecto toman especial conciencia del tema de los plásticos. Han participado en el Día Mundial de las Playas, lo que les permitió estar en contacto con el tema de contaminación y basura en las costas.

“Para nosotros el Día Mundial de las Playas no es una jornada ni una actividad banal, esa vez al año hacemos un monitoreo, un inventario de cómo ha ido creciendo la contaminación de basura y desechos en las costas del Lago de Maracaibo”, explicó.

En el tercero: basura y reciclaje, tienen la campaña “Sin basura es mejor”; el cuarto es el ecoturismo; el quinto, desarrollo sostenible; el sexto, la minería en el país y el séptimo, el cambio climático.

“Todos nuestros programas y campañas los enfocamos desde el principal problema ambiental urbano, que ha sido el tema de la basura por más de 5 años. Ahora se suma la proliferación de vertederos y la quema de basura”, expuso Carrasquel.

Además, aseguró que todo el plan de trabajo de la fundación está fundamentado en la educación ambiental. “Esa es la base de nuestro trabajo en la actualidad”, afirmó. Igualmente, tienen un taller de formación de promotores ambientales donde se les hace un diagnóstico ambiental, se les enseña gestión ambiental y desarrollo sustentable. 

Todo aquel que quiera participar en cualquiera de las actividades de esta fundación, debe escribir al correo [email protected] o comunicarse a través de un mensaje directo a sus redes sociales. En Instagram: Azul Ambientalistas; en Twitter: Fundacionazul  y en Facebok: Azul Ambientalistas. 


Instalados en la comunidad

 

La Papelera Tiene Hambre es una fundación que nació en el año 2012 con jornadas de recolección de residuos inorgánicos. Antonio Soto, fundador de este proyecto, declaró que todo surgió al ver a la comunidad sucia y repleta de basura. De preguntarse qué hacer con los desechos que afectan nuestro ambiente surgió entonces este proyecto que cumple más de seis años trabajando en las comunidades Ciudadela Faría, La Trinidad y La Paragua.

“Mi mamá, y presidenta de la fundación, es educadora, entonces ella siempre le decía a sus alumnos: ‘la papelera tiene hambre’. Yo necesitaba una organización que se dedicara a educar al ciudadano para disminuir los altos niveles de contaminación y eso es lo que hacemos: buscamos concienciar a la comunidad en la limpieza y separación en origen”, exteriorizó.

Recoger  papel, plástico y vidrio era su principal objetivo hasta que, en 2014, germinó otra idea: instalar como centro de acopio permanente los sectores donde iniciaron las jornadas y arborizar las zonas con lo recaudado de la venta del material reciclable.

Este proyecto recibe el nombre de “Vecino sustentable”, donde han notado que, la afluencia de personas que asiste a las jornadas, vive en condominios. 

También realizan una “Asamblea de Vecinos”, donde se concentran en brindar la educación necesaria para separar los residuos y reciclarlos. Esto con el fin de organizar a la comunidad para una adecuada gestión de desechos. Desean que pronto el proyecto se extienda a otras zonas aunque la asistencia no sea tan alta. 

“No son tantas como quisiéramos, pero sí vienen muchas personas; no solo del sector, sino también de otras zonas. Hay sectores donde existen grupos que hacen la recolección y venta del material independientemente y nosotros se los aplaudimos”, manifestó.

Al igual que otras fundaciones, participan en el proyecto “Orillas limpias” de Ocean Conservancy, en el Día Mundial de las Playas. Este consiste en limpiar, recoger y contabilizar los residuos inorgánicos de playas, ríos y zonas cercanas a fuentes de agua. Han hecho esto todos los años y han barrido Isla de Toas y la orilla del lago de Maracaibo.

Los resultados aportan a cifras mundiales que buscan sensibilizar a las industrias y personas sobre la producción, consumo y perjuicio de este material.

“El plástico es lo más presente en todos lados. En un pedacito de la orilla del lago se recogen hasta 2 mil envases y bolsas plásticas”, aseveró. 

Este año, debido a crisis mundial con los desechos, se llamará “Día mundial de la Limpieza”.

Desde hace un mes trabajan en conjunto con el Instituto Municipal de Aseo Urbano (Imau), que les está brindando apoyo con la recolección del material y próximamente les proveerán de contenedores para los centros permanentes.  Gracias a esta asociación, creen que podrán trasladarse a más comunidades.

Quienes deseen participar como voluntarios, pueden comunicarse a través del correo: [email protected], o enterarse de sus actividades por sus redes sociales en Instagram y Twitter @LapapeleraTH y Facebook: Fundación La Papelera Tiene Hambre.


Promoviendo la reutilización y el reciclaje

El Grupo Ambientalista de Reciclaje Everest (Gare) está ubicado en El Marite, parroquia Antonio Borjas Romero en Maracaibo, donde trabajan desde el 2001.

Gare es una iniciativa comunitaria que, según las coordinadoras Deidi Sayago y Jennyfer Méndez, fue creado con el propósito de buscar solución a la grave problemática de la basura en la comunidad con la participación de los habitantes de esta.

Rutas ecológicas es uno de sus proyectos, el cual trata de ubicar y retirar el material reciclable en escuelas, empresas, instituciones, condominios, entre otros. Además, dictan talleres de formación y sensibilización ambiental, pintan murales, recuperan espacios verdes a través de siembra y llevan un programa reciclaje escolar comunitario en alianza con Fundación Empresas Polar. Asimismo, tienen un programa de organización y formación de recolectores. 

De todos estos, actualmente solo se están desarrollando medianamente las rutas ecológicas, un programa radial y el programa reciclaje escolar comunitario. 

“Buscamos promover la cultura del reciclaje, disminuyendo la generación de focos de contaminación en la ciudad y las comunidades. Con los recursos obtenidos, contribuimos al desarrollo de actividades socio-ambientales dirigidas a recicladores de base, niños y adolescentes en situación de calle”, declararon.

En esta organización creen que al hacer una buena disposición de los residuos, tomar en cuenta al reciclador más cercano (recolectores informarles)  y entregarle lo que ya no nos sirve, se puede contribuir en gran manera a disminuir el impacto ambiental de los desechos en las calles.

“Instamos a la comunidad seguir reutilizando en estos tiempos de crisis, a ver en la basura un valor, pero sobre todo a no quemar. La basura no desaparece al incinerarla, se convierte en un contaminante directo a los pulmones y a la atmósfera causando más problemas”, sostuvieron.

Quienes deseen colaborar pueden hacerlo directamente en la fundación a través de la donación de materiales reciclables como: papel, cartón y plásticos; preferiblemente en grandes cantidades.
 

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1Comentarios

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domador antiopositores 09/09/2018 10:12 AM

Magnifico! Esos son los verdaderos venezolanos “ciudadanos del mundo” sin la necesidad absoluta de ser marianos. El resto? No saben que son. Poseen la nacionalidad disociada. Mejor dicho, ellos se "disocian" del problema, para por defecto "asociarse" a la solución.


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