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Actualizado hace 267 minutos

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Ciudad
06:30 AM / 07/07/2017
Listas de espera para cirugía son “infinitas” en hospitales zulianos
Andrea de los Ángeles Salas
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Panorama
Agencias

Al corazón de Abigaíl Gómez, de 77 años, se le agota el tiempo. Tres meses en una lista de espera han sido en vano para conseguir el marcapasos que necesita para regular su frecuencia cardíaca. La dieta, los medicamentos, el reposo y una vida “calmada” son insuficientes frente al mal pronóstico que vigila a la abuela.

“Voy todas las semanas al Hospital General del Sur a ver si me dan una esperanza, pero los doctores siempre tienen la misma respuesta: todavía no hay, siga viniendo. Me dan diurético; solo eso. Rezo todas las noches por un milagro, pero siento que se me va la vida”, expresó, quebrantada, Abigaíl.

Según un especialista de esa institución, desde abril, una fundación dependiente de la Secretaría de Salud del Zulia dejó de distribuir los marcapasos, tanto a los hospitales como a las clínicas. En el HGS suman 60 pacientes que requieren el aparato que se coloca junto al corazón para estimularlo mediante señales eléctricas.

Anteriormente, nos iban llegando los marcapasos y lográbamos operar a cinco pacientes, luego a 10 más, pero  eso ahora es un sueño. Ya fallecieron 10 enfermos que no aguantaron más”, aseguró el médico.

Pero los usuarios de Cardiología no son los únicos que depositan sus esperanzas en el número que les corresponde de un listado que cada vez parece más un espejismo. De acuerdo con información suministrada por una doctora, Cirugía General tiene cientos de pacientes en “cola” por una intervención. La razón: no hay preanestésicos y ni siquiera los insumos mínimos como batas, gasas, suturas o inyectadoras. “Una persona pobre no puede costear los 400 u 800 mil bolívares que cuestan todos los materiales médicos que se requieren para un procedimiento quirúrgico”, lamentó la galena.

Encima, de los nueve pabellones con los que cuenta este centro asistencial, considerado uno de los más importantes del Zulia, solo funcionan cuatro: dos de emergencias y dos de emergencias relativas. “No hay insumos para cubrir ni la mitad de un solo quirófano”, denunció un doctor.

La protesta que inició el gremio médico del Zulia desde mayo y que consiste en la suspensión de operaciones selectivas para exigir insumos, medicamentos y equipos para los hospitales también deja en “jaque” a quienes esperan, por ejemplo, por un procedimiento para una reconstrucción traumatológica o para eliminar cálculos, hernias,  quistes o tumores en partes blandas.

La doctora Dianela Parra, presidenta del Colegio de Médicos del Zulia, reiteró a este diario: “Se mantiene la medida como presión para que el Gobierno atienda la dotación hospitalaria y garantice el derecho a la salud gratuita”.

“Con la ayuda de los padres, estamos tratando de sacar a los pacientes de Neurocirugía, pero no es nada fácil. Se necesitan microscopios, lentes especiales, electrocauterios (...) Lo que está funcionando a medias son las osteosíntesis, en Traumatología Pediátrica, y eso porque imponemos que los niños deben ser considerados urgencias”, manifestó un especialista del HGS.

El escenario en el Hospital Chiquinquirá es una réplica. Hasta antes de iniciar la paralización de cirugías electivas, 96 personas estaban en la “banca” de espera, solo en los tres servicios de Cirugía General. La carencia de anestésicos y material quirúrgico, así como las condiciones insalubres en los pabellones por falta de agua es parte de lo que reporta el personal médico.

“El pabellón de operaciones ambulatorias está apto, el de Emergencia funciona a medias y de los tres de intervenciones selectivas, uno no funcionaba por filtraciones hasta antes del paro. Los aires también se han averiado”, detalló uno de los residentes.

Frente a la situación, la programación médica que se hace desde que comienza el año queda resumida en un papel, es “un cronograma inalcanzable”, pues hay enfermos que llevan hasta dos años en la espera.

Uno de los doctores del ‘Chiquinquirá’ reveló que este año solo ha podido intervenir a dos pacientes por Cirugía Ginecológica, aunque tiene 15 en su lista. “En todo el 2016 solo operé a seis mujeres, cuando normalmente deberían ser alrededor de 30 pacientes por doctor, en esta especialidad”, indicó.

Yabelis Silva, de 49 años, presenta prolapso en el útero y fibroma. Tiene casi un año “luchando” para entrar al pabellón del Hospital Chiquinquirá. “Primero está la falta de material y ahora el paro médico. No es fácil soportar los dolores fuertes que me dan en las caderas y en el vientre. Siento un peso muy grande, como si algo se me quisiera salir, pero no se puede hacer nada”, reclamó Silva.

La amenaza de una hemorragia que puede aparecer en cualquier momento mantienen en vilo a Silva, quien, percibiendo salario mínimo, gastó 262 mil bolívares en parte de los insumos exigidos. Su cirugía la han pospuesto en tres ocasiones.

Para escuchar la respuesta oficial, PANORAMA se intentó comunicar en varias oportunidades con el secretario de Salud del Zulia, Richard Hill, pero no obtuvo respuesta. Sin embargo, a través de una nota de prensa, se conoció que mediante el Plan Quirúrgico Nacional se ha coordinado un total de 4 mil 312 cirugías en la entidad. Hill destacó que el Gobierno realizó intervenciones de mediana y alta complejidad en 14 hospitales y 10 CDI del Zulia.

Asimismo, indicó: “Los pacientes intervenidos reciben la asistencia preoperatoria, los exámenes diagnósticos y los insumos necesarios para el desarrollo de la cirugía, de acuerdo con la patología a resolver”.

Afirmó que, en miras a para satisfacer la necesidad médica de la población, realizan trabajos de mantenimiento correctivo y preventivo para mejorar la infraestructura de los centros de salud.

Pero otra cara de la moneda muestra que hay zulianos que están “paralizados” por otras fallas en el sistema de salud. Tal es el caso de Adán Núñez, un hemofílico de 43 años que lleva un año aguardando por un procedimiento para eliminar los cálculos en su vesícula. “La Farmacia de Alto Costo no me ha dado las dosis del factor (coagulante) completas. En enero, la doctora Isaura García (directora de la institución) le entregó a mi mamá las dosis fallas, pero solo me alcanzarían para el preoperatorio. De esa manera es imposible que yo entre en pabellón, si hay una complicación quirúrgica, me muero”, expresó.

El dolor y el temor por una obstrucción vesicular no dejan de atormentar a Núñez, quien ha sido hospitalizado dos veces este año.

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3Comentarios

1

Miguel Bastidas 07/07/2017 11:02 PM

Aquí esta el legado


2

AARON DIAZ 07/07/2017 07:45 AM

y se resolvera con la Constituyente.... decian....


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