Publicidad
Publicidad
Publicidad
Ciudad
10:29 AM / 04/03/2016
El fuego sigue devorando la Sierra de Perijá: No respiramos más que humo
Margioni Bermúdez
0
Panorama
Fray Nelson Sandoval


El estruendo de los árboles que caen devorados por el fuego ha vuelto tenebrosas las noches en la Sierra de Perijá, pulmón vegetal de unos 2.953 kilómetros cuadrados asentado en Zulia, cerca de  la frontera con Colombia, que vive este año uno de los peores incendios forestales de los últimos  15 años.


Desde hace mes y medio comenzaron los primeros focos de fuego, y como pólvora se han extendido afectando al menos a 60 asentamientos de la etnia yukpa que hacen vida en este territorio  declarado parque nacional en 1978 para proteger la flora, fauna y recursos hídricos que lo convierten en uno de los principales suministros de agua para la región zuliana.


“Aquí llevamos cuatro días oyendo caer árboles abatidos por el fuego, ¿cómo unos bomberos van a subir con el riesgo que les caigan los árboles? No responsabilizo a los guardaparques, porque ¿ellos que pueden hacer?, pero sí a la institución como tal, Inpaques, el Ministerio de Ambiente”.


El relato corresponde a Fray Nelson Sandoval, misionero capuchino de la iglesia Corazón de Jesús, ubicada en la Misión los Ángeles del Tukuko, en el piedemonte de la serranía, en el municipio Machiques de Perijá.

El misionero ha sido testigo de la tragedia que no solo devora la fauna y la vegetación, sino que ha traído enfermedades respiratorias que copan las consultas en el ambulatorio rural tipo II del Tukuko. “No hay medicamentos suficientes  para tratar a los niños que han sido afectados por el fuego. A diario se ven las colas de madres esperando atención, pero es insuficiente la cantidad de insumos y de personal al compararse con los afectados”.
Al lugar no han llegado helicópteros, ni aviones, tal como ocurrió en incendios pasados, denunció el sacerdote.

La sequía provocada por el fenómeno El Niño ya suma tres años en el occidente venezolano. La sierra no escapa de los rigores del clima, así como otros parques nacionales que han sido escenario de incendios forestales alimentados por la vegetación seca y temperaturas más elevadas.

Enero, febrero y marzo han sido los meses con mayor recurrencia de incendios en la sierra.  En estos incendios el promedio de afectación se ha ubicado entre las 500 y 1.500 hectáreas. En esta oportunidad no existen datos oficiales sobre los alcances de los incendios. 


“La Sierra de Perijá no son las únicas montañas que se están ardiendo en Venezuela, El Ávila se incendió la semana pasada y enseguida lo apagaron, hay que apagar los fuegos, no se pueden dejar propagar. Llevamos mes y medio con la Sierra encendida. Empezó en Toromo esa zona lleva más de mes y medio ardiendo y nadie hace nada. Esos fuegos van corriendo y arde toda la sierra. Las zonas de Sirapta,  Kunana y Tukuko están en este momento incendiadas. El caos es total”.

Los Bomberos de Machiques coordinan acciones para atacar las llamas en conjunto con las comunidades.

En lugar del aire puro que caracteriza a la Sierra de Perijá los 6 mil habitantes ubicados en las zonas alcanzadas por las llamas respiran humo. “Llevamos cuatro días escuchando caer árboles abatidos por el fuego. Esto es terrible, esto es una emergencia. Desde hace tres semanas, no respiramos más que humo”. 


“Hoy amanecemos con un humo que parece  niebla, de día pareciera que no hubiera fuego, pero al llegar la noche podemos ver las llamas. Tenemos tres semanas con ése incendio en Tukuko. Los de Inparques están presentes en la comunidad, saben lo que está pasando pero no tienen equipos para sofocar las llamas de esa magnitud. Para agravar la situación la montaña donde está el fuego es muy empinada, lo que hace casi imposible su acceso a pie, es necesario que sea abordado por aire”, expresó.
 
No se trata de un solo punto de ignición, detalló, “todas las montañas que están atrás (del Tukuko) están ardiendo,  son múltiples focos. Esto es terrible. Estamos a 500 metros del fuego. Ése fuego se veía encima de la Misión del Tukuko. Ya arriba se quemó”.

 

 

 

 

 

 

Enero, febrero y marzo han sido los meses con mayor recurrencia de incendios en la sierra. 

Los incendios han sido una sombra para este ecosistema donde habitan especies endémicas que solo se consiguen en este cadena montañosa. Registros de PANORAMA indican que en marzo de 1992 la sequía provocó incendios que ameritaron el empleo de helicópteros para sofocar las llamas.


En febrero de 1995 el fuego devoró unas 500 hectáreas. En esa oportunidad narcotraficantes que operaban en la zona fueron los causantes.



En 1997 contrabandistas de madera desataron un fuego que consumió 800 hectáreas, tal como reseñó este rotativo en su edición del 29 de marzo.

 

 

 

En febrero de 2001 equipos de Inparques procedentes de Caracas aterrizaron en la Base Aérea Rafael Urdaneta a bordo de un avión Hércules para participar en las labores para combatir uno de los incendios más severos registrados. Comenzó a principios de enero. 

 

Las llamas volvieron a propagarse en marzo de 2002 arrasando al menos 1.500 hectáreas. En esa oportunidad diputados del Consejo Legislativo de Zulia (Clez) solicitaron que se declarara la emergencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Te gustó la nota?
0
Comentarios
AVANCES
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
TOP 5 DE NOTICIAS