PERFIL. El recordado “Beatle” falleció el 29 de noviembre del 2001
George Harrison: eterno y rebelde
Se trata del primer rockero en implementar el sitar en occidente. Un tumor cerebral acabó con su vida, llena de experimentos musicales y psicodélicos. Siempre prefirió que lo vieran como músico que como estrella.
Texto: Ricardo Pineda Toledo
Hace cinco años ya de que el mundo cuenta con sólo dos de los cuatros integrantes de la famosa banda The Beatles (léase Paul McCartney y Ringo Starr), agrupación que hizo y aún hace delirar al mundo entero con sus melódicas canciones.
Víctima de un tumor cerebral, George Harrison se unió a John Lennon no sin antes dejarle al mundo de la música un interesante legado que lo diferenció del resto del denominado “cuarteto de Liverpool”.
“Era un experimentador nato y pionero por utilizar el sitar (instrumento hindú) en la época del rock”, recuerda Jaime Arévalo, intérprete del bajo electrónico y de la armónica para la agrupación LP60.
Místico, explorador, reservado y siempre polifacético, Harrison fue el más bohemio de la banda, que se formó en 1957. A pesar de no alcanzar el ‘status’ de grandes guitarristas (como Jimmy Hendrix), sus cualidades resaltaron al componer temas como Love you too, Taxman, Here comes the sun y Something. Ésta última, por cierto, es “una de las canciones más bellas de los últimos 50 años”, según el ya desaparecido Frank Sinatra.
Además de la guitarra, era diestro en otros 25 instrumentos, entre ellos el bajo, el arpa, el violín, la tambora, el órgano, el piano, la harmónica, los tambores africanos, la mandolina y la marimba.
Tomando la ruta
Si su plan era tocar en algunos clubes por algunos años y después intentar ingresar a una escuela de arte, al destino no le importaba acatar sus ideas.
Fue McCartney, su amigo de juventud, quien lo presentó a Lennon y Starr cuando en los días de The Quarrymen, poco tiempo antes de adoptar el legendario nombre.
Los Beatles acumularon experiencia escénica en Hamburgo, Alemania, pero como George era aún menor de edad, fueron echados de los clubes tras breves presentaciones.
“Los Beatles fueron un rompecabeza genial: lo que Ringo compensaba en personalidad, George lo hacía en creatividad y espiritualidad, mientras que Paul y John eran reconocidos por sus majestuosos dotes al darle letra y voz a esos grandes temas”, analizó Adrián Caliman, de Beatlemanía, agrupación local que le rindió tributo al guitarrista en el 2004.
Todavía en la cúspide, George Harrison emprendió trabajos alternos al grupo. Compuso música instrumental para la película Wonderwall (1968) y el disco Electronic sound (1969).
Durante el rodaje del musical A hard day’s night conoció a su primera esposa, Pattie Boyd, con quien se casó en 1966. La unión duró 11 años, permitiéndole a su amigo Eric Clapton la libertad para tomar su tan ansiado lugar. Después de todo, ella le sirvió de inspiración para el clásico tema Layla.
En 1978 contrajo nupcias por segunda y definitiva vez con Olivia Harrison. Nació, fruto de esa unión, Dahni, su único hijo.
La “beatlemanía” sufrió un revés en 1970 al separarse, pero el guitarrista ya realizaba un poderoso debut solista con un disco triple, All thing must pass (1970), considerado por Sergio Faccio, guitarra y voz líder de LP60, el mejor en toda su trayectoria.
My sweet lord, Norwegian goods y Got my mind (éste último del disco Cloud nine, su trabajo más comercial) son algunos de los temas cumbres.
Hola y adiós
Nacido el 24 de febrero de 1943, Harrison fue el más joven de cuatro hermanos y el único integrante del cuarteto cuya infancia no estuvo signada por la tragedia personal.
“Sin duda, fue el tercero de mayor importancia dentro del grupo. Incluyó el estilo de la música hindú influencia del Maharashi Mahesh Yogi y de la meditación trascendental. También fue miembro del movimiento Hare Krishna”, apuntó Francisco Belisario, de Los Impala.
De clase humilde, estudió primaria en Devedale Road, mientras que el bachillerato lo realizó en el Instituto de Liverpool, su ciudad natal.
Su padre Harry manejaba un autobús y su madre Louise se ganaba la vida impartiendo clases de baile en el hogar. Siempre prevaleció la unión.
Cuando su madre murió de cáncer en 1970, Harrison se inspiró para componer Deep blue. Ocho años más tarde, su padre también le diría adiós, producto de otro tumor maligno.
Luego vendrían más etapas sombrías. Tras sufrir de hepatitis a mitad de los 70, cayó bajo la adicción de la cocaína a principios de los 80. Pero nada de eso influyó a dejar el cigarrillo sino hasta en 1997, cuando fue tratado de cáncer en la garganta.
En junio del 2001 reapareció la terrible enfermedad, esta vez en uno de sus pulmones, que tuvo que ser removido. Para noviembre del mismo año, el cáncer se expandió al cerebro. El parte médico lo clasificó de irreversible.
Más drama le siguió al cantautor. El 30 de diciembre de 1999, un ladrón entró en su mansión y lo apuñaleó repetidamente en su pecho. El intruso fue luego acusado con intención de asesinarlo, pero fue hallado no culpable por demencia.
Sus últimos días transcurrieron en la casa de Paul McCartney, en Los Ángeles, quien siempre lo consideró su hermano menor.
“La música tiene un antes y después con los Beatles y Harrison, a pesar de no ser un guitarrista virtuoso, aportó un cambio: fue innovador al traer la música oriental a occidente”, recordó Faccio, quien ve en Harrison a uno de sus guitarristas preferidos.
Según sus deseos, fue cremado y sus cenizas fueron esparcidas en el río Ganges, en La India.
Vegetariano y amante del juego de mesa Monopilio entre sus más allegados, Harrison será mejor recordado en su exterior como el ‘escarabajo’ más creativo, que aportó ideas revolucionarias dentro del ámbito musical. Refiriéndose a su trabajo menos comercial: “Prefiero ser músico que estrella de rock”.
“Fuimos sus fanáticos y grabamos muchas de sus canciones. Obviamente, la parte “beatleriana” nos dejó una influencia muy marcada”, reiteró Belisario.
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